"los
usuarios de la Residencia La Estrella, se sienten
engañados y abandonados por el promotor,
Sr. Espartero, y por el gobierno municipal de
Atarfe".
Hace
unos años, el empresario Espartero, convenió
con el Ayuntamiento de Atarfe la construcción
de una Residencia de apartamentos para alojar
a personas de la tercera edad. A tal fin el
Ayuntamiento de Atarfe facilitó a dicho
empresario unos terrenos públicos a un
precio muy por debajo de mercado para cubrir
el objetivo social que se pretendía.
Tanto
el Ayuntamiento como Espartero promocionaron,
entre las personas mayores, la venta de dichos
apartamentos, especificándose en la Estipulación
cuarta de la Escritura Pública de compraventa
literalmente lo siguiente: "la finca objeto
de transmisión se construyó con
la finalidad de que en la misma habiten personas
mayores de 60 años o jubilados o personas
con alguna incapacidad. En consecuencia, la
parte aquí adquiriente se obliga a destinar
la finca a residencia propia y, en caso de enajenación
o alquiler, se obliga a transmitir la finca
a personas que reunan las condiciones antes
señaladas y a incluir esta cláusula
en los contratos que celebre".
Pues
bien, se están vendiendo y alquilando
apartamentos a personas que no cumplen dichos
requisitos, con lo que sus hábitos de
vida (las personas mayores buscanreposo y tranquilidad)
producen roces y tensiones que están
deteriorando la normal y buena convivencia entre
los vecinos: "creíamos que habíamos
venido al paraiso, y nos hemos encontrado un
infierno", resumía uno de los usuarios.
"De haber sabido esto, no habría
vendido mi casa para venirme aquí",
decía otro.
Por
otra parte en la publicidad promocional de los
apartamentos, vídeo, cartelería,
así como en la presentación del
proyecto, se ofrecían una serie de servicios
con los que se dotaría a la Residencia:
cafetería, cátering, restaurante,
salón de peluquería, gimnasio,
lavandería, enfermría, fisioterapia,
podología, teleasistencia y centro de
día. Pues bien, de ninguno de estos servicios
pueden disfrutar los usuarios de la Residencia.